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CAPITULO PSIQUISMO Se ha creído conveniente verter conceptos esclarecedores en esta Guía Evaluadora antes que un Baremo rígido y matemático de poca utilidad en tanto que, en esta disciplina, hay que valorar no sólo patología sino anormalidades de la personalidad y reacciones vivenciales anormales con distinta repercusión en el área laboral según la personalidad en la que haya florecido. Toda pericia exige del profesional actuante idoneidad (conocimientos teóricos acabados y experiencia clinica), tiempo para examinar adecuadamente, responsabilidad y criterio para emitir un dictamen lo más justo posible, una cuota de astucia para corroborar la actitud de buena fe o la no poco frecuente simulación en sus diversas formas y una gran dosis de honestidad, sin la cual es imposible ejercitar esta función. Una exhaustiva semiología psiquiátrica, un concienzudo análisis de los diagnósticos diferenciales, las pruebas psicométricas proyectivas y los perfiles de personalidad básica, facilitarán un acopio de información que orientará, siguiendo el normativo, la conducta previsional. Esta, en su esencia no puede ni debe sustraerse de los conceptos de nuestras Leyes Previsionales ni de la consideración del efecto antiterapéutico de una jubilación en las Reacciones Vivenciales Anormales o Neurosis (K. Schneider). La Psiquiatría Previsional es cualitativamente diferente de la Psiquiatría Clínica. En su formación, el Perito debe incorporar el conocimiento de Leyes de Previsión, de enfermedades profesionales y su pronóstico, debe evaluar individualmente características de patologías, relacionándolas con la edad y personalidad del peticionante, así como con la profesión, a los fines de una eventual rehabilitación y recapacitación. No basta con diagnosticar una psicosis u otra entidad nosológica, como se verá al tratar cada una de las patologías, pues la duración, remisión o irreversibilidad de los síntomas o sus secuelas tiene una consideración diferente en la elaboración de un dictamen previsional (que difiere mucho del criterio utilizado en la evaluación de un daño por un accidente de trabajo). La Guía Evaluadora está pensada en función de especialistas en psiquiatría y de médicos generales, a fin de unificar criterios diagnósticos y usar la semiología psiquiátrica, que al igual que la clínica, es el parámetro menos discutible. Se ha acentuado la descripción de los cuadros que tienen más importancia desde el punto de vista previsional, siguiendo la orientación clasificadora de la O.M.S., para adaptarla a dicha finalidad, de acuerdo con la leyes vigentes en nuestro país. Estos elementos más el estudio del expediente, de las relaciones laborales, sus interrupciones y las pruebas aportadas ponen en evidencia una tarea compleja, ajena al conocimiento del médico asistencial. Las modificaciones incluidas en la presente Guía resumen años de experiencia previsional, una modernización del enfoque, acorde con la situación actual del país y un conocimiento de la legislación laboral de países desarrollados, adaptadas a las necesidades del nuestro. Con el fin de dar cumplimiento al artículo 49, inciso 2º de la ley 24.241, la Comisión Honoraria, reunida a tales fines, acordó: “Entiéndese por psicodiagnóstico, con la finalidad de determinar las aptitudes psíquicas del afiliado para someterse a tratamiento de rehabilitación psicofísica y recapacitación laboral, al conjunto de entrevistas necesarias para implementar el Cuestionario Guía para la Orientación Diagnóstica de las Enfermedades Psiquiátricas de Interés Previsional, incorporado al presente Decreto con la correspondiente tabulación, realizadas por los profesionales de las Comisiones Médicas; las interconsultas y los elementos complementarios de diagnóstico serán solicitados por los mismos de acuerdo a su criterio. Forma parte de este último, la elección del momento en que fuera oportuna tal valoración y los casos en los que correspondieran dichas indicaciones”. Se considera al psicodiagnóstico, mencionado en el párrafo anterior, como un elemento que sirve para la identificación de la patología, tipo de personalidad, evaluación estimativa de la inteligencia, determinación cualitativa y/o cuantitativa de deterioro psíquico, a los efectos de evaluar las aptitudes psíquicas del afiliado para capacitarse en otras tareas, acordes con su minusvalía psicofísica. El mismo podrá ser complementado con otras pruebas psicométricas realizadas por profesional psicólogo, en todos aquellos casos en que la Comisión Médica estime necesaria su implementación para estos fines u otros ligados al diagnóstico previsional”. Se adjunta un cuestionario guía para la orientación diagnóstica de las enfermedades psiquiátricas de interés previsional, el cual será cumplimentado por los profesionales médicos de las Comisiones Médicas. MODELO: CUESTIONARIO GUIA PARA LA ORIENTACION DIAGNOSTICA DE LAS ENFERMEDADES PSIQUIATRICAS DE INTERES PREVISIONAL (a ser llenado por el profesional).      TABULACION 0 - 20 Puntos. No necesita otro psicodiagnòstico, si no se detectan signos o síntomas en la anamnesis. 21 - 79 Puntos o más. Se realizará diagnóstico clínico completo por profesional psicólogo clínico incluyendo en su batería Bender, Rorscharch, HTP y otros. 21 - 35 puntos o más. Se evaluará necesidad de interconsulta con especialista psiquiatra. 36 puntos o más Interconsulta con especialista psiquiatra obligatorio. - En caso de internaciones psiquiátricas, antecedentes de intento de suicidio o de tratamiento psicofarmacológico con antipsicóticos, la interconsulta psiquiátrica será obligatoria independientemente del puntaje alcanzado. - En caso de debilidades mentales profundas, imbecilidad, idiocia, enfermedad de Down y cuadros demenciales en períodos de estado, los parámetros clínicos serán soberanos, no siendo necesaria la interconsulta con psiquiatría. PATOLOGIAS RETARDOS MENTALES U OLIGOFRENIAS Se trata de un “déficit en el crecimiento mental” y como tal, de un trastorno cuantitativo caracterizado por la oligognosia, oligotimia y oligotelia, para designar la escasez del desarrollo intelectual, afectivo y cognitivo-práxico. Mas no conviene olvidar que con el crecimiento y las exigencias sociales estos “insuficientes” deben suplir sus carencias con elementos substitutivos; a veces de la personalidad, que se torna disarmónica, con la pedantería, la mitomanía, las explosiones del carácter y del humor fatuo, otras con el desequilibrio psicótico y muchas con la constancia y obediencia, que envidiaría más de un hombre de inteligencia normal. Con estos ingredientes se ingresa en los trastornos cualitativos. La comprobación de una dificultad práctica para conducirse autónomamente en la vida, junto con el estudio de las funciones permitirá bosquejar el perfil de ese individuo para hacerlo o no beneficiario del Sistema Previsiona El oligofrénico carece de capacidad de abstracción y de síntesis, el capital ideativo es concreto e inmediato, le falta capacidad de comparar, de resolver situaciones nuevas y, por ende, el juicio crítico carece de jerarquía. La personalidad, siempre dependiente, puede desarrollarse con un comportamiento automático, aprendido y adaptado, o ser, como algunos “lábiles de ánimo”, serviles instrumentos de los psicópatas. Lo cierto es que un porcentaje elevado de estos discapacitados se concentra en las sedes de evaluación previsional para solicitar jubilaciones y pensiones. De acuerdo a su cociente intelectual, se clasifican en: Idiotas, Imbéciles, Débiles Mentales profundos, moderados y leves, cuyas principales características son: IDIOTAS: (C.I. DE 0 a 30) 1. No atravesó la etapa glósica. 2. Emite sonidos guturales. 3. No lee ni escribe. 4. No conoce el dinero. 5. No controla esfínteres. 6. No atiende sus necesidades básicas, incapaz de subsistir solo. 7. Se acompaña generalmente de malformaciones físicas. IMBECILES: (C.I. DE 30 a 50) 1. No lee. 2. No escribe. 3. No conoce dinero. 4. Atiende sus necesidades elementales. 5. Puede, a veces, desempeñar tareas rudimentarias. DEBILES MENTALES PROFUNDOS: (C.I. DE 50 a 60) 1. No lee. 2. No escribe. 3. No realiza operaciones mentales. 4. Sólo firma. 5. Vocabulario simple. 6. No conoce el dinero. 7. Puede, a veces, desempeñar tareas rudimentarias. DEBILES MENTALES MODERADOS: (C.I. DE 60 a 70) 1. Lee. 2. Escribe. 3. Realiza operaciones simples. 4. Conoce el dinero 5. Puede trabajar en tareas de escasa exigencia intelectual. 6. Capacitado a los fines previsionales, si no presenta patología psiquiátrica agregada de mayor envergadura (psicosis, etc.). DEBILES MENTALES LEVES: (C.I. de 70 a 90) Ha cursado escuela primaria, a veces secundaria. Puede realizar tareas de mayor envergadura que el grupo anterior, sobre todo los que tienen cociente intelectual cercano al normal (fronterizos). CONSIDERACIONES MEDICO-PREVISIONALES: Como se verá, desde el punto de vista previsional, le corresponde pensión por invalidez a los idiotas, imbéciles y débiles mentales profundos. Los débiles mentales fronterizos, leves y moderados tendrán derecho a pensión cuando no hayan desarrollado sus disponibilidades básicas ni realizado nunca tareas remunerativas, como así también aquellos con una debilidad mental disarmónica, cuyos trastornos de personalidad obstaculicen su comportamiento social y aptitud laboral. Tendrán derecho a retiro por invalidez aquellos enfermos oligofrénicos (trabajadores autónomos o en relación de dependencia), en los cuales se haya injertado otra enfermedad psiquiátrica u orgánica cuya sumatoria por CR o R le permita alcanzar el porcentaje del sesenta y seis por ciento (66%), que exige la Ley. En los casos en los cuales a la solicitud del retiro por invalidez, se determine que la patología actual tiene el mismo grado de incidencia laboral que al inicio (por tratarse de una enfermedad congénita), se hará constar en las conclusiones del dictamen el presente concepto. Una mención particular corresponde que se efectúe sobre los peticionantes que solicitan beneficio y padecen de Enfermedad de Down, entidad que por sí misma es suficiente para el otorgamiento del beneficio. Porcentajes: Débil Mental Fronterizo 1 - 5 % Débil Mental Leve 6 - 9 % Débil Mental Moderado 10 - 30 % Débil Mental Profundo 70 % Imbecilidad 80 % Idiocia 80 - 100 % Oligofrenias injertadas con psicosis crónicas 80 - 100 % Oligofrenias en estado de insania, en sentido jurídico declarado o no, o encuadrable en el Art. 152 bis Inc. 2° del Código Civil, con o sin inhabilitación judicial, en forma permanente o transitoria 80-100 % SINDROME PSICORGANICO O SINDROME CEREBRAL ORGANICO CON O SIN PSICOSIS Según la Organización Mundial de la Salud: “Trastornos causados por, o asociados con ..., alteración tisular cerebral, es decir con una disfunción permanente o transitoria del cerebro, que provoca un conjunto de signos y síntomas psicológicos y conductales”. Estos trastornos se manifiestan por: 1. Perturbaciones de la orientación. 2. Perturbaciones de la memoria. 3. Perturbaciones de todas las funciones intelectuales, como la comprensión, el cálculo, el conocimiento y el aprendizaje. 4. Perturbaciones del juicio. 5. Perturbaciones de la afectividad. La etiología de estos síndromes es siempre un “factor orgánico” intracerebral o extacerebral que secundariamente afecta el cerebro y sus funciones. Este síndrome se clasifica por su forma de inicio, por el curso, por la capacidad de recuperación con o sin secuelas, por su extensión difusa o localizada, por su evolución reversible o irreversible, por estar o no asociado con psicosis. SINDROME CEREBRAL ORGANICO ASOCIADO CON PSICOSIS O PSICOSIS DE FUNDAMENTO CORPORAL CONOCIDO (Organización Mundial de la Salud) DEMENCIA SENIL (Crónica e Irreversible) DEMENCIA PRE-SENIL (Crónica e Irreversible) PSICOSIS ALCOHOLICA. 1. Delirium tremens (agudo). 2. Psicosis de Korsakoff alcohólica (crónica). 3. Otras alucinosis alcohólicas (sub-aguda o crónica). 4. Delirio celotípico o paranoia alcohólica (crónico). 5. Deterioro alcohólico o demencia alcohólica (crónico e irreversible). 6. Ebriedad patológica (aguda). 7. Intoxicación alcohólica aguda. PSICOSIS ASOCIADA A INFECCION INTRACRANEAL: sífilis del sistema nervioso central, parálisis general progresiva, encefalitis epidémica u otra infección intracraneal no especificada (aguda o crónica, reversible con o sin secuelas). PSICOSIS ASOCIADA A OTRO CUADRO CEREBRAL: arterioesclerosis, neoplasia intracraneal, enfermedad degenerativa del sistema nervioso central, epilepsia, traumatismo cerebral (agudo o crónico, reversible o irreversible con o sin secuelas). Son invalidantes, los cuadros crónicos e irreversibles. PSICOSIS ASOCIADA A OTRO CUADRO ORGANICO: psicosis con trastornos endócrinos, con trastornos metabólicos o de la nutrición, o infección general, por intoxicación por drogas o venenos, post-parto, por suspensión de drogas, con otro cuadro físico no especificado (agudo o crónico, reversible con o sin secuelas, irreversible). No son incapacitantes las formas reversibles o sin secuelas significativas, por ser psicosis sintomáticas, secundarias a otras enfermedades, SINDROME CEREBRAL ORGANICO-NO PSICOTICOS Con infección intracraneal, con intoxicación por drogas o venenos, con intoxicación alcohólica, ebriedad simple, con traumatismo cerebral, con trastornos circulatorios, con epilepsia, con trastornos del metabolismo, del crecimiento y de la nutrición. Patología orgánica (aguda o crónica, reversible con o sin secuelas, o irreversible). CONSIDERACIONES MEDICO-PREVISIONALES: La acotación de los diagnósticos de agudo, crónico, reversible con o sin secuelas, irreversible, tiene fundamental importancia desde el punto de vista previsional. No son incapacitantes los cuadros agudos, sub-agudos o crónicos reversibles con restitución “ad-integrum” o aquellos cuyas secuelas tienen baja jerarquía (ej.: delirio alcohólico sub-agudo, delirium tremens), provocados muchas veces por la supresión brusca del alcohol o intercurrencias infecciosas, como así tampoco las manifestaciones reversibles de la arterioesclerosis. Evaluar el grado de deterioro: leve - moderado - grave. En los SINDROMES CEREBRALES ORGANICOS LOCALIZADOS, productos de tumores, post-quirúrgicos de aneurismas, por traumatismos encefálicos, etc., habrá que valorar las secuelas crónicas e irreversibles, teniendo en cuenta si el afiliado está bajo relación de dependencia con cobertura médica, que le permita estar protegido durante el período de convalecencia hasta que se instale el SINDROME CEREBRAL ORGANICO DEFINITIVO, o si es un trabajador independiente, pasible de un beneficio transitorio (no olvidar, por ejemplo, que en casos de traumatismo cráneo encefálico, algunos autores aconsejan esperar 1 año y otros 2 años). Los deterioros serios, los cambios graves y permanentes de la personalidad, una evolución demencial “clara”, generarán beneficios, sin lugar a dudas, por la irreversibilidad de dichos cuadros. El antecedente de internaciones psiquiátricas por descompensaciones transitorias reversibles, sin secuelas y con restitución a la normalidad, no serán determinantes para acceder a un beneficio cuando no se constate la severidad actual, dentro de los términos explicitados en los párrafos anteriores. Se entiende por Síndrome Cerebral Orgánico crónico, severo e irreversible, incapacitante (GRADO IV) la concurrencia de los trastornos que se mencionan en los ítems 1, 2, 3 y 4: 1. Cambios Afectivos: a) Reacción seudoneurótica en personalidad sin trastornos previos de la misma. b) Aumento de labilidad afectiva. c) Actos impulsivos, superficialidad y sugestionabilidad. d) Risas y llantos patológicos. e) Ira provocadora. f) Sospecha paranoide. g) Humor depresivo hipocondríaco, exitación, curso hacia el empobrecimiento afectivo. 2. Trastornos de la memoria: a) Amnesia de fijación. b) Conservación relativa del reconocimiento. c) Puede comprender órdenes simples. d) Pérdida de la capacidad de abstracción. e) Dificultad para elaborar conceptos. f) Signo de Talland (imposibilidad de recomenzar una tarea después de una laguna amnésica). 3. Trastornos de otras funciones intelectuales: a) Disminución de la inteligencia, de intereses personales y de la comprensión. b) Alteraciones del curso del pensamiento: perseveración en sus diversos grados, viscosidad, lentificación, etc. 4. Conducta general: a) Reacción catastrófica (Goldstein). b) Ordenalismo orgánico. c) Suprime todo conocimiento de incapacidad. d) Aumento del umbral de excitación. e) No distingue lo esencial de lo accesorio. Porcentajes: Grado I (Leve-Reversible/Irreversible) 1- 10 % Grado II (Moderado-Reversible/Irreversible) 11- 30% Grado III (Severo-Reversible) 40 - 70% (Severo-Irreversible) 70 % Grado IV (Severo-Irreversible) 70 - 80 % PSICOSIS DE FUNDAMENTO CORPORAL DESCONOCIDO ESQUIZOFRENIA Esquizofrenias: En sus distintas formas clínicas (simple, hebefrénica, catatónica, paranoide, esquizoafectiva), evolucionan en brotes o se instalan progresivamente y sin remisión (esquizofrenia crónica). La incapacidad será según la forma clínica y de evolución valorando la edad del actor. Síntomas de primer rango: 1. Las vivencias de influencia sobre la corporalidad. 2. Los fenómenos de intervención ajena, sea en el sentido de producción o sustracción sobre el pensamiento, los sentimientos o la acción voluntaria. 3. La sonoridad del pensamiento y fenómenos afines como la divulgación de las ideas y el robo del pensamiento. 4. Las percepciones delirantes. 5. La audición de voces dialogadas y de voces comentadoras de la actividad del propio sujeto. Síntomas de segundo rango: 1. Las inspiraciones u ocurrencias delirantes. 2. Las pseudopercepciones o pseudoalucinaciones restantes. 3. La perplejidad, distimias depresivas y eufóricas. 4. El empobrecimiento de la vida afectiva y otros. DEFECTO ESQUIZOFRENICO O ESQUIZOFRENIA RESIDUAL El defecto no es un problema demencial, sino el producto de alteraciones que conciernen a la afectividad y espontaneidad, está montado sobre una reducción del potencial energético. Al enfermo le faltan estímulos interiores, esto lo incapacita para concentrarse y tomar decisiones. La gravedad del mismo estará determinada por la posibilidad o imposibilidad de mantener sus ocupaciones. Este concepto importantísimo en la evaluación de incapacidad laboral depende también del tipo de tareas que desarrolla, es decir que no es lo mismo en un trabajo rutinario y mecánico que en otro creativo. Las autodescripciones como falta de “impulso”, de “energía”, “perseverancia”, de sentimiento de “falta de sentimientos” e hipocondrismos, son a veces, díficiles de diferenciar de cuadros neuróticos y orgánicos y por lo tanto, pesarán los antecedentes a edades tempranas. Defecto esquizofrénico o defecto psicótico severo puro (GRADO III) 1. Debilitamiento de impulsos parecido al “Síndrome apático-akinésico-abúlico” de lesiones del lóbulo frontal. 2. El enfermo no habla ni actúa espontáneamente, pero cumple con los sencillos requerimientos que se le hacen, en respuesta a los estímulos externos. 3. El defecto no debe confundirse con restos de la temática delirante. 4. En el defecto grave se describe el “Síndrome del resorte roto”, igual que un reloj de péndulo con el resorte roto, persiste en actitud estatutaria, se moviliza brevemente frente a un estímulo y luego vuelve a la situación anterior. CONSIDERACIONES MEDICO-PREVISIONALES: El dictamen sobre la incapacidad laboral no presenta problemas cuando el afiliado trabaja en relación de dependencia, con antecedentes de internaciones u otro dato verificable o, cuando el grado de defecto es severo. Teniendo en cuenta que después del primer brote, en las esquizofrenias marginales o benignas, el 60% aproximadamente, queda con un defecto moderado, habría que aprovechar todo el período de licencia que se disponga para observar el grado de recuperación, ya que en muchos casos “ante un estímulo enérgico y persistente, el enfermo puede mostrar una conducta adecuada y un rendimiento idóneo en el trabajo”. A. Fernández. No pocas veces la denegatoria de beneficio frente a una solicitud de retiro por invalidez, en un defecto leve o moderado, ha facilitado la reinserción laboral por varios años más, hasta que vuelve al trámite por otros brotes. Deberá ponerse especial cuidado en lo atinente a los disgnósticos diferenciales de esta patología, que en sus inicios puede remedar a distintos cuadros de la nosología psiquiátrica, con distinto enfoque desde el punto de vista previsional. Tal es el caso de las “formas esquizomorfas de la epilepsia temporal”; los “estados oniroides o psicosis delirantes agudas o Bouffés delirantes de la Escuela Francesa” y las descompensaciones fugaces propias de las personalidades anormales dentro de las cuales se encuentran las personalidades psicopáticas. En todos los casos se efectuará una cuidadosa valoración de los estados defectuales y de las posibilidades concretas para desarrollar tareas remunerativas en virtud del acortamiento de los períodos trabajados y de la depencia del núcleo familiar. Se consideran pruebas fehacientes la copia de Historia Clínica de Instituciones oficiales o privadas con antecedentes de seria trayectoria científica, avalada por la Dirección Médica correspondiente. Porcentajes: 1) Esquizofrenia procesal y por Brotes en período de estado 70 - 80 % 2) Esquizofrenia en remisión parcial 70 % 3) Esquizofrenia residual Grado I (Leve) 10 - 20 % Grado II (Moderada) 21- 30% Grado III (Grave) 40 - 70% Grado IV 80% ESTADOS PARANOIDES Reacción Paranoide: Reacción vivencial anormal de origen estrictamente psicológico, suscitado por una experiencia intensamente vivida. El terreno predisponente en el que se genera incluye las personalidades litigantes y las sensitivas de los “inseguros de sí mismo” de K. Schneider, con tendencia a la sensibilidad y susceptibilidad. La duración es de semanas o meses, el trastorno pasa y deja tras de sí una personalidad intacta (Mayer - Gross). La sordera, los defectos físicos, los sentimientos de inferioridad, las heridas a la autoestima, el aislamiento, una vivencia de injusticia, un suceso clave, pueden ser “la chispa que encienda el barril”. Mejoran con tratamiento o con un cambio de situación. Un bajo porcentaje evoluciona hacia la cronicidad. Son estos últimos los que tienen mayor peso desde el punto de vista previsional por transformarse en desarrollos paranoides como el Delirio sensitivo de autorreferencia o Delirio de persecusión, curables, de duración variable. Porcentaje: Grado I (Leve) 10 - 20 % Grado II (Moderado) 21- 30% Grado III (Severo reversible) 40 - 70% Desarrollo paranoide 40 - 70% Paranoia: Delirio sistematizado, interpretativo crónico irreductible, irreversible 70 - 80% TRASTORNO PSICOTICO BREVE Llamado también esquizofrenia aguda, “Bouffé” delirante, estado crepuscular episódico, estado oniroide. Delirios polimorfos agudos que se instalan en personas con una estigmatología psíquica y/o física, como las debilidades mentales o las personalidades anormales predominantemente histéricas (psicopatías histéricas). Suele remitir en días o semanas con restitución total 10 - 30 % PARAFRENIAS Delirios crónicos polimorfos, megalómanos, fantásticos 70 - 80% CONSIDERACIONES MEDICO-PREVISIONALES: En los casos de reacciones paranoides, delirios curables, descompensaciones psicopáticas fugaces, por la corta duración, buen pronóstico, buena respuesta a los psicofármacos y remisión en menos de un año, reexaminar a los 6 meses para realizar dictamen definitivo para otorgar o no el beneficio. TRASTORNOS AFECTIVOS MAYORES 1. Enfermedad maníaco depresiva a forma maníaca. 2. Enfermedad maníaco depresiva a forma depresiva. 3. Depresión endógena o melancolía. 4. Melancolía involutiva. 5. Enfermedad maníaco depresiva circular. Estos trastornos afectivos mayores son llamados también psicosis fasotímicas, por su evolución en fases de 6 a 8 meses o más, que se intercalan con intervalos lúcidos (con restitución a la normalidad). Estas psicosis se originan en un trastorno primario de la afectividad, que se exalta o deprime en forma extrema, con alteración del juicio de realidad. La aparición de este trastorno no está relacionada directamente con ninguna experiencia vital precipitante (es inmotivada) y por eso mismo, se lo distingue de la reacción psicótica depresiva y de las neurosis depresivas (OMS). El “temperamente cicloide”, que reune a las personalidades depresivas, hipomaníacas y ciclotímicas, es la base de esta psicosis y no las personalidades histéricas. La periodicidad que caracteriza a esta psicosis, “con intervalos libres normales sin que dismimuya la integridad mental” (Mayer-Gross), permiten indicar que los beneficios sólo deben otorgarse cuando el afiliado cursa, en el momento del examen, una fase psicótica muy prolongada, o cuando evoluciona hacia la cronicidad, o cuando esta fase fuera precipitada por procesos orgánicos severos, como la arterioesclerosis, lo que empeora su pronóstico en edades avanzadas. Por la misma razón, “la periodicidad”, la Ley no incluye estos cuadros en el Art. 54, Inciso 3º del Código Civil. Cabe aclarar, por la frecuencia con que aparecen en las certificaciones el diagnóstico de depresión endorreactiva o “estados muelle”, que se acepta dicho cuadro, entendiéndose por tal a aquellas depresiones que, habiéndose desencadenado por una situación vivencial traumática, evolucionan hacia una forma clínica de características melancólicas, independizándose de la causa que la originó; es decir toma el curso de una psicosis depresiva cuyo tratamiento psicofarmacológico se realiza con anti-psicóticos y que, previsionalmente, debe ser considerado con el mismo criterio de las depresiones endógenas. CONSIDERACIONES MEDICO-PREVISIONALES: Dadas las características básicas de los Trastornos Afectivos Mayores, la buena evolución con el tratamiento con litio en la mayoría de los casos, y los conceptos jurídicos transcriptos, no corresponderá el beneficio cuando la incapacidad verificada o probable no exceda el tiempo en que el afiliado fuera acreedor a la percepción de remuneración u otra prestación sustitutiva de ésta, o cuando la incapacidad sea menor de un año. Porcentajes 1. Depresión Endógena en período de estado 50 - 70 % 2. Enfermo maníaco depresivo en período de estado (a forma maníaca, a forma depresiva, a forma circular). 50 - 70 % 3. A forma delirante 70 % 4. Melancolía involutiva 70 - 80 % TRASTORNOS DEPRESIVOS NO PSICOTICOS El elemento semiológico fundamental que caracteriza estos cuadros, es un descenso del humor (estado de ánimo, temple o timia) que termina siendo triste. Acompañan al mismo el dolor moral y la inhibición. Todo deprimido está triste, pero no todo triste es un deprimido. Además, la tristeza puede faltar, como en las depresiones enmascaradas. Mientras el sentimiento tristeza (polo opuesto a la alegría) no interfiera con la actividad normal de un individuo, no puede rotularse al mismo de deprimido. Las circunstancias de aparición, la magnitud del factor desencadenante, la personalidad de base, la estructuración de una neurosis histérica, obsesiva, fóbica o hipocondríaca de fondo, la carga somática predominante y creciente, desde las depresiones sintomáticas (de asiento extracerebral) hasta las depresiones orgánicas (determinadas por alteraciones morfológicas del cerebro), sin olvidar “los estados muelle” que constituyen las formas de transición entre depresiones psicógenas y endógenas (endorreactivas), permiten distinguir una gran variedad de cuadros. Depresión Neurótica: Se presenta en individuos con una personalidad premórbida, con baja tolerancia al “stress” o en el curso de una neurosis. Es de etiología exógena y psicógena y ocasionada por la historia conflictual del enfermo (conflicto psíquico parcialmente reprimido, encapsulado y duradero). Tras experiencias de frustración aparece un sentimiento de tristeza psíquica, con ansiedad, que puede llegar a una magnitud teatral. El tema depresivo está relacionado con la experiencia vivida, pero necesita ser “escuchado”, “consolado”, “comprendido”, de allí la actitud reclamatoria y el apoyo en los otros, llegando a veces a una conducta exigente y tiránica sobre los demás. Los trastornos histeriformes, las preocupaciones fóbicas, obsesivas y hasta hipocondríacas, revelan una demanda de atención del medio y el fondo neurótico de la personalidad, no siendo raros los “chantajes” suicidas. Entre los síntomas físicos se describen: 1. La astenia neurótica, matinal, que no pasa con el reposo. 2. Las perturbaciones del sueño que a veces preceden a la misma depresión por meses o años con un insomnio de conciliación o interrupciones, ligado a la angustia de soñar y de perder el control conciente de la vigilia. 3. Anorexia o bulimia. 4. Los trastornos funcionales digestivos. 5. Perturbaciones genitales y de la líbido. 6. Perturbaciones cardiovasculares funcionales. 7. Perturbaciones neurológicas subjetivas (vértigo timopático). CONSIDERACIONES MEDICO-PREVISIONALES: Se entiende por depresión neurótica Grado I a la forma leve en la cual los elementos depresivos no comprometen la vida de relación ni la actividad laboral. En las depresiones neuróticas de Grado II los síntomas cursan con evolución favorable con la ayuda de tratamientos psicoterapéuticos sin requerir psicofármacos; en algunos casos la medicación es poco significativa y basada fundamentalmente en ansiolíticos. En las depresiones neuróticas Grado III, si bien se requieren tratamientos más intensivos, la remisión de los síntomas se observa entre 60 y 180 días. Las depresiones neuróticas, instaladas en una personalidad predepresiva o anancástica, en afiliados con profesiones de “exactitud”, en personalidades depresivas y sensitivas pueden a veces llegar a un grado de severidad tal que determina una incapacidad del 70 % (Grado IV) por cristalización de los síntomas que comprometen todas las áreas de desarrollo del sujeto. OTRAS FORMAS CLINICAS DE DEPRESION DEPRESION REACTIVA: No incapacitante, salvo que se trate de una depresión reactiva psicótica. DEPRESION SECUNDARIA A ENFERMEDADES FISICAS O PSIQUICAS: (influenza, hepatitis, etc.). No incapacitante. DEPRESION SINTOMATICA: Se valorará jerarquía de la patología de base (arterioesclerosis, tumor, esquizofrenia, Parkinson, endocrinopatía, etc.), carácter de la evolución, profundidad de la depresión, respuesta al tratamiento, antecedentes de internaciones y licencias laborales. Formas leves o moderadas (Grado I y II): no incapacitantes. Formas graves (Grados III y IV): incapacidad total, según la edad y patología de base. Ej.: depresión sintomática de psicosis crónica. DEPRESION POR AGOTAMIENTO: No Incapacitante DEPRESION POR DESCARGA O LIBERACION: No Incapacitante DEPRESION POR DESARRAIGO: No Incapacitante Porcentajes Depresión Neurótica Grado I 0 % Depresión Neurótica Grado II 5 - 10 % Depresión
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