Durante el 2008 las empresas de medicina privada ya habían incrementado un 40%. Ahora, aseguran que por aumentos en costos e insumos, entre otros, deberán realizar una nueva suba y aseguran que ese ajuste correspondía al año anterior y había sido retrasado a instancias del Gobierno.
Los 3,6 millones de usuarios de empresas de medicina privada comenzaron a recibir esta semana las cartas donde les informan que a partir de enero próximo registrarán aumentos que llegarán hasta el 10%. De acuerdo con las nuevas tarifas, la cuota por afiliado oscilará entre los 200 y los 250 pesos, mientras que la de un matrimonio estará 400 o 500 pesos y la de una familia tipo, entre 700 y 800 pesos. Desde las cámaras que nuclean al sector, los ajustes se deben a subas en costos e insumos que rondan el 30% y los aumentos de salarios en un 25%, según publica un matutino porteño. Sin embargo, los profesionales que trabajan en este sector, afirman no recibir ningún aumento en sus honorarios desde el año 2002. Al mismo tiempo, los usuarios reciben en sus domicilios las cartas de sus prepagas informando que parte de los aumentos serán destinados a los honorarios del profesional que los atenderá en los consultorios. Las subas afectan a los afiliados directos y los que reciben la prestación a través de una obra social. Al no estar reguladas por el Estado, las empresas de medicina privada pueden aumentar como cualquier otra empresa comercial. |